Por regla general a los 8 años de edad.


Morry nunca lo utilizó con alguien menor así que no puede sugerirlo, pero si supervisa de cerca las reacciones del menor no debería haber problemas, hasta la edad de 6 años (nunca menos).

Morry sugiere alejarse de la grabación "Sueño Profundo" en los primeros años de vida ya que el niño necesita atravesar el desarrollo de sus propios ciclos de sueño y el GNB ha sido diseñado para un ciclo de sueño maduro (es decir, de adolescente a adulto).